Por Vicky Paganini

 

Marcelo  se acercó a Cubil porque vio una hendija donde poder decir, un lugar para expresar lo que sentía. Cuando estuvimos en el comedor de la Elsa, su mamá, decidimos entre mate y mate jugar un ping pong de conceptos.

Marcelo es socio fundador del proyecto Volantines.  En el año 2000 vino a Tunuyán a vivir de vuelta, tocó en los hijos del Viento con los hermanos Tapia. Luego volvió a Mendoza a armar Volantines, 2002 tiene 12 años el proyecto. Salió a la calle en el año 2004.

Se instalaron en Las Heras. Hace los discos de Volantines. Otros grupos graban allí: Metamorfosis ha grabado en su estudio de grabación de Las Heras.

–          En veinte años he laburado mucho por el arte, vivo en Mendoza pero soy de Tunuyán y cada vez que me acerco a la municipalidad me miran como si yo no fuera de acá. Acá nací yo, acá vive mi mamá. Y nunca me dan nada. Siempre se lo guardan para los mismos de siempre. Te quería contar esto porque tengo una mirada crítica de la cultura (departamental y provincial). En la provincia también he emitido mis críticas hacia como funciona, a quien se privilegia, hacia quién se destina el poco o mucho dinero que hay, siempre son los mismos: los amigos de… Y yo soy un poco más romántico a la hora de pensar en esto, digo, si un hace mérito en algún momento le tiene que tocar. Yo pienso así, cuando hace méritos, cuando trabaja, hace arte, se lo subvenciona de su bolsillo como me pasa a mí, pero nunca te viene nada si no sos amigo de, o te pones la camiseta de, tenés que seguir remando solo y cuesta mucho. Acá en Mendoza la gente paga 500 mangos la entrada por cualquier sarso que venga de afuera y a vos no  te quiere pagar treinta pesos porque sos de acá, ese concepto. Y en nuestras letras de Volantines también se reflejan nuestras cosas: somos bastante críticos socialmente hacia lo impuesto.

–                     Si yo te digo MÚSICA, ¿vos que me decís?

–                     Más que el arte de combinar los sonidos, yo creo que  es el arte de combinar los horarios. Está complicado hacer música. Complicado porque en nuestra provincia se complica. Básicamente, la música para mí es eso, es poder expresarme desde un lugar, hay gente que se expresa a través de otras formas, yo me expreso a través de la música. Es la forma más sencilla que encontré. Eso es para mí la música, mi forma de expresarme y de Volantines también porque como te decía tenemos letras bastantes comprometidas, entonces hacemos nuestra crítica social a través de la música. Yo soy saxofonista y arreglador, además compongo y grabo los discos. Tengo como varios roles dentro de Volantines.

Si yo te digo ARTE…

Una de las formas más simpáticas de transitar la vida. El arte le permite a uno ser un niño toda la vida, lo cual está bastante divertido. A veces no da de comer y eso no está divertido, pero hacer arte te permite tener tu lado lúdico siempre activo. No como otros trabajos por ahí más convencionales que hacen que uno se vaya poniendo más esquematizado, porque el mismo trabajo te esquematiza. Soy originariamente profesor de educación física. Conozco el trabajo formal y yo creo que el arte es salir de esa formalidad y trabajar también. Por ahí hay gente que tiene el concepto de que si uno es  artista es “hippie” (risas). Nada más alejado, para mí, una cosa de la otra. El arte es un trabajo: toco el saxofón como un albañil maneja una cuchara.

Si yo te digo SOCIEDAD…

–                     Y según qué tipo de sociedad podemos describir pero la que nos rodea a nosotros, con esto que ha sucedido últimamente en la Argentina, está complicado comprender nuestra sociedad. Hay cosas que van a seguir pasando en este país, yo tengo 41 años, o sea que no soy muy viejo pero he vivido varios cambios de gobierno, nuestra sociedad siempre se repite, cada diez años pasa lo mismo en este país; hay gente que realmente yo no comprendo cuál es  su pensamiento. No pertenezco a ningún partido político, no soy apolítico, soy político, tengo un pensamiento más de izquierda que de derecha y me hago cargo, me interesa que todos tengamos y no unos pocos y otros no. Toda la vida me he manejado así. Pero, realmente, la sociedad es difícil de comprender.  Uno tiene que tratar de insertarse y hacer su camino  sin dañar a nadie.

 

–          Ahora si yo te digo POLÍTICA, me decís:

 

–          Política. Es un país bastante especial Argentina, quizás le vaya a molestar a la gente que no piense como yo pero jamás en mi vida pensé que podíamos tener un presidente como Macri, no comprendo por qué llegamos a ese punto. O sea, creo que la gente que se fue va a tener que hacer su lectura de por qué se votó con tanto odio y creo que este personaje llegó a la presidencia porque ha habido gran cantidad de  voto de odio hacia las personas que estaban, más que a quién votaron en sí. De a poco se va a ir dando cuenta que volvemos a la peor etapa menemista, peor que  los ’90.  Y va a ser tarde porque ya está. Entonces hay que fumarselo 4 años y ver que viene después. Creo que va a ser tristemente recordado el presidente que tenemos.

 

–          Si yo te digo TRABAJO…

–          Trabajo, dignifica a la persona. Ojalá hubiera mucho más de lo que hay y no tanto trabajo pseudo inventado. Yo siempre digo lo mismo, mi pensamiento de izquierda se resume a que está bueno que las personas tengan una ayuda social, debe funcionar porque hay que paliar necesidades primarias pero también habría que capacitar a esas personas para que aprendan un oficio y el día que esa ayuda por X motivo no esté más, esa persona tenga su oficio. Creo que ahí realmente se completa la ayuda social, sino es puro asistencialismo y cuando no está más, que no debería dejar de estar. No estoy de acuerdo con estos despidos que ha habido últimamente, el gobierno que entra dice que está revisando caso por caso porque hay mucho ñoqui, del otro lado dicen que el trabajo dignifica… bueno, cada uno sabrá su parte. Insisto: la ayuda social debe venir acompañada de capacitación.

-Si yo te digo CULTURA

–          Tengo una mirada crítica hacia la cultura que tenemos  en nuestra provincia, lo podemos hacer más local, a nivel departamental.  Creo que se hacen muy pocas cosas, todo se va a la vendimia, y en el caso de Tunuyán: el Festival de la Tonada. Y digo Festival de la Tonada, porque mi padre lo organizó durante muchos años, desde el ’82 al ’90, conozco el festival de fondo y todo se centra ahí. Entonces  vos decís ¿hay políticas culturales realmente? No, no hay políticas culturales, se hacen eventos y eso se disfraza de gestión cultural.

Para mí, no  hay políticas culturales. Yo conozco algunas personas que han entrado en los cargos de cultura en los últimos años en este departamento y es gente no capacitada para estar ahí. Está ahí porque es amigo de, pero no está capacitada para estar ahí. No veo políticas culturales. Yo tengo amigos músicos acá y no hay lugares para tocar. Uno de los motivos por los que me fui a Mendoza, es porque vos te armabas un proyecto acá, hacías los tres bares que tiene el Valle de Uco y después no podías tocar nunca más, porque no hay más.  Entonces se pierden talentos, he conocido excelentes músicos que se van aburriendo (porque si no tenés como hacer arte, te aburrís) y van dejando ese talento de lado por un trabajo convencional, que es lo que todos necesitamos para subsistir.   Y eso tiene que ver con que no hay políticas culturales dónde desarrollar el arte. No sé cuántas muestras de pintura se hacen en Tunuyán u obras de teatro. Mi mujer es actriz, conozco el ambiente del teatro y no sé, una vez al año debe haber una muestra de teatro en Tunuyán; algo que es tan sencillo y simple de ver. Y no es que tenés que pagar una entrada, el municipio podría traer obras de teatro, recitales gratuitos. Sé que cada tanto hacen algo, pero creo que no hay realmente políticas culturales. No hay transformación a través de la cultura. Al no haber políticas no hay transformación. Sigue siendo igual que hace 20 años atrás.

 

-Si yo te digo 2016, qué me decís…

– Desde lo personal, me gustaría que sea un año en que al proyecto que vengo sosteniendo emocionalmente y económicamente hace 12 años, se le abran algunas puertas en algunos mercados para poder tocar un poco más y poder intentar vivir de esto, si es lo que nosotros hacemos. Pretendemos en algún momento vivir de esto, y somos así románticos: sabemos que quizá puede no pasarnos pero como nos gusta tanto lo seguimos haciendo. Ojalá se pueda abrir un poco el mercado, por eso yo estaba a favor de la Ley de Medios. Uno de sus apartados era que el 30% de la música de los medios tenía que ser música local y eso nos favorecía un montón. Imaginate, cómo competís con los que vienen de afuera y pagan una pauta publicitaria.  Si a él lo pasan quince veces en la radio y a vosn o te pasa, cómo te va a conocer la gente.

Con respecto a la gente, el 2016 ojalá todos puedan mejorar un poco más su estándar de vida, su calidad de vida, insisto: no creo con las políticas que se vienen, que eso suceda, pero no voy a ser tan dramático, y deseo lo mejor.

Por último, si yo te digo VOLANTINES, qué me decís.

 

– Volantines es un proyecto que me rescató un poco en lo cultural. Me dio la posibilidad de hacer música, que no es poco para mí. Me dio la posibilidad de viajar, de conocer gente, de subirme a un escenario, que es el lugar donde más cómodo me siento. Y me ha permitido expresarme. Yo me expreso a través de la música y a través de Volantines he tenido la posibilidad de hacer la música que he tenido ganas de hacer, sin distinción de géneros, hacemos cumbia, funk, reggae, gato cuyano. Volantines es una banda polirítmica.  A lo mejor por eso nos cuesta entrar un poco en el mercado porque somos muy versátiles a la hora de tocar, y tocamos la música que se nos da la gana tocar (risas).  Eso me ha permitido ser alguien en la vida, pero no alguien desde el lugar de la fama, sino alguien desde el lugar de sentirme conforme porque lo que tenía ganas de hacer lo pude hacer.

 

Cubil te da las gracias por el tiempo y la buena onda.