Felipe Rosas murió en 2002 con más de noventa años. Varias generaciones lo recuerdan por haber traído en 1954 los restos de los arrieros que fallecieron en el lado Chileno de la montaña en 1929.


Su paso por el banco de previsión social y las veces que fue intendente de Tunuyán no van a superar el audaz protagonismo que tuvo en la historia de la resistencia peronista.

En efecto, en la noche del 25 de mayo de 1960 hubieron tres atentados en diferentes lugares de Mendoza. Uno en Chacras de Coria, en el hotel San Francisco, donde tenía sus oficinas una empresa petrolera de EEUU. Otro en la calle Salta al 480, en la casa del General Cecilio Lavayrú, encargado de llevar a cabo en Mendoza el plan Conintes, un plan represivo del Estado.
Y otro atentado; muy mentado en Tunuyán por haber destrozado con trotyl la parte norte del puente del arroyo La Estacada, ahí en Zapata, en la ruta 40.

Sabemos que el plan CONINTES (Plan de conmoción interior del Estado) fue el nombre de un régimen represivo que creó en secreto Arturo Frondizi cuándo fue presidente (1958-1962). El plan le otorgaba una amplia jurisdicción a las fuerzas armadas y tenía por objetivo reprimir protestas obreras, movilizaciones estudiantiles y también las acciones guerrilleras, -tanto de grupos de izquierda como los de la resistencia peronista-.

Cuándo Felipe Rosas, le pidió el camión al papá de Eduardo Ginner para guardar en él unas cajas y que lo iba tener estacionado unos días en lo de Gregorio Merino, (San Martín y Chile) no sabría que amparados en el plan Conintes las autoridades militares lo iban a detender a él y a varias personas más, entre las cuales estaba, Atilio Chacón, Antonio Bajouth, Jose Said, Miguel Marinelli, Jose A. Mas, Leonidas Aveiro, Tristan Alvarez, Francisco Ahumada, y más de sesenta personas más.

Al ex-teniente Ciro Ahumada le atribuyeron en el juicio iniciado el 16 de setiembre, (-juicio que inauguraba en Mendoza el plan conintes- con un consejo de guerra creado para la ocasión,) -tal como lo expuso el Teniente Corolen Hartkopf-. La acusación de organizar actividades terrorista-guerrillera y subversiva, distribuir y transportar explosivos y tenencia de explosivos por colaboradores directos e indirectos recaía en Ciro Ahumada y su grupo.
Según esa acusación en febrero de ese año el grupo de ahumada robó explosivos en la mina de Huemul en Malargue, y en YPF, los cuales fueron distribuidos en Mendoza.

Las penas para las personas juzgadas oscilaron entre 25 años y 6 meses de prisión.
La explosión del puente del arroyo la estacada y de los otros dos atentados, ocurridos el 25 de mayo de 1960 produjo la aplicación efectiva del plan CONINTES instaurado por Arturo Frondizi.

Hoy Felipe Rosas es el nombre del Parque Norte. Y como dice el tango: «¿quién repite esta raza?, esta raza de uno, ¿pero quien la repite con trabajos y todo?»