La frase es de adobe para referirnos despectivamente a una casa deteriorada es también una forma de reflexionar sobre el tiempo. El adobe fue el principal material de construcción que usaron los conquistadores. Puede conservarse sin problemas durante 7 años y se extiende ese plazo si se colocan arriba de la pared albardillas.

Si analizamos la generación de edificios construidos en el Valle de Uco, el primero que puede datarse es de 1931. El hospital “Carlos Ponce”.

Si tenemos en cuenta que el pasado de Mendoza, -la ciudad que vivió un terremoto en 1861- y que fue reconstruida por el ingeniero Pompeyo Moneta, enviado por Sarmiento, podemos comprender el material elegido para edificios públicos como éste hospital, ya que Pompeyo Moneta consideraba que el adobe era mejor que el ladrillo cocido para reconstruir la ciudad.

Para ser justos, tenemos que reconocer además la figura del agrimensor francés Julio Balloffet que también trabajó en la reconstrucción de Mendoza y gracias a él se amplió el conocimiento sobre la irrigación de aquella Mendoza decimonónica.

Pero entre el final del siglo 19 y los primeros años del siglo 20, algo ocurrió porque ingenieros y agrimensores como Moneta y Balloffet dieron un paso al costado y le dejaron el lugar donde se decide ¿cómo va a ser una ciudad? a los arquitectos.
Si recorremos Mendoza después del plan regulador del urbanismo, -que por concurso-, obtuvo la aplicación de las ideas del arquitecto Alberto Belgrano Blanco, -veremos que en aquel 1948- éste arquitecto construyó el centro cívico del gobierno provincial, es decir, el palacio de justicia y el ejecutivo en un estilo neo-clásico con extensas superficies y parques a su alrededor.
Durante el gobierno peronista el arquitecto Alberto Belgrano Blanco simplemente recuperó un viejo proyecto cajoneado tenía 7 años y lo ejecutó.
En aquellos años, -como consta en una ordenanza de 1947 se declaró- radio urbano al loteo Sarmiento de la denominada Villa cabecera de Tunuyán y también se declaró radio sub urbano a Vista Flores. Sabemos que la municipalidad de aquel entonces funcionaba en San Martín y Mitre, en la propiedad de la señora María Masnú, -viuda de Muzaber- según el contrato de alquiler- celebrado desde 1941.

En 1947 hacía ya cinco años que Manuel Gándara había donado 20 metros de ancho por el largo que corresponda para crear la calle Roca. En ese año el Sr. Felipe Martín inaugura la moderna Estación de servicio YPF. Y también se amplió el hospital.
En 1948 Ana María Pizarro de Steind realiza un loteo en Colonias Las Rosas donando una superficie para la Escuela Ventura Gallego. También, la comuna de Tunuyán le dona por decreto a Obras Sanitarias de la Nación un terreno entre las calles Mitre y Sáenz Peña.
Van a pasar muchos años y el adobe de las paredes de la Municipalidad que ahora funcionaba en Sáenz Peña y Pellegrini, será testigo de un síntoma histórico que va a cambiar las ideas sobre la construcción de la ciudad.
Ése síntoma ocurrió un 30 de octubre de 1962 cuándo Antonio, Bartolomé y Catalina Dalmau consiguieron aprobar los planos y las escrituras para lotear las tierras de su finca ubicada hacia el este de Tunuyán.
En 1964, se aprueba también la donación de terrenos de Francisco Medina para prolongar la calle San Lorenzo uniendo así los barrios Margarita Graciela y el Barrio Urquiza.
En esos años Juan Bochaca estudiaba arquitectura en Córdoba. Recién recibido regresó a Mendoza y tuvo a su cargo la dirección técnica de tareas vinculadas a las celebraciones de la vía blanca y el carrusel en la fiesta de la vendimia.

En aquel año, (1964) específicamente en noviembre, Tunuyán celebró los festejos de su aniversario durante varios días porque se elevaba el rango de Villa cabecera a Ciudad.
Entre los integrantes de la comisión que organizó las actividades que incluyeron hasta carrera de autos por la calle principal de la ciudad se encontraba Abdo Fadel. Es muy posible que en aquellos tiempos haya entablado contacto con Juan Bochaca, -quien trabajó en los años siguientes en planificación urbana-.


En 1969 siendo Abdo Fadel intendente se aprobó el proyecto para la construcción de un nuevo Palacio municipal en la ciudad de Tunuyán. Moderno como la moderna arquitectura de la Bauhaus y emplazado en el corazón del loteo Dalmau.

Al año siguiente el arquitecto Raúl Amprimo, -uno de los primero egresados en 1966 de la Facultad de Arquitectura y urbanismo, que había trabajado como secretario de planeamiento físico del Valle de Uco entre 1967 y 1976; junto al arquitecto Martín Vicente Abraham consiguen que se apruebe su proyecto para construir el Gimnasio Polideportivo.

En 1968 Fernando Armani aprobó su tesis sobre Tunuyán y se recibió de arquitecto en Facultad de Arquitectura y urbanismo de Mendoza. En 1969 representó a la municipalidad de Tunuyán en el congreso mundial de arquitectos celebrado en Buenos Aires. A él se le debe el proyecto y la dirección de la terminal de ómnibus emplazada en el mismo loteo Dalmau, -tres cuadras hacia el este de donde funcionaba sobre San Martín. Junto a su socio, el arquitecto Vittorio Allegrini construyó numerosos establecimientos agrícolas y frigoríficos.
En 1970 se aprobó el proyecto de la terminal de ómnibus construida en 1971.
En el barrio Belgrano hay una calle que se llama Arquitecto Alfaro. Es cierto que el 31 de julio de 1969 se aprobó el proyecto de Hipólito Corti y del arquitecto Edgardo Jesús Alfaro, quienes trabajaban en la dirección de arquitectura y urbanismo de la provincia, sobre arquitectura escolar.

 

En efecto, la primera de una serie de escuelas de igual arquitectura, fue la Escuela Antonio Torres. Siguieron otras, muchas como la Sara de Guiard, la Jose Hernandez, por mencionar algunas.

Muchas de éstas escuelas no la verá construidas el arquitecto Alfaro porque a los 32 años en 1967 en un accidente en la ruta que va a Córdoba por altas cumbres perderá la vida.